- Informar y asesorar sobre el proceso de adaptación de la enfermedad.
- Favorecer las respuestas adaptativas de la persona ante distintas situaciones relacionadas con la enfermedad.
- Proporcionar asesoramiento y tratamientos en todos aquellos casos en los que aparezcan problemas psicológicos.

En cuanto a los ámbitos de intervención, podríamos destacar:
- En el momento del diagnóstico, para ayudar a la reorganización del impacto y prevenir posibles complicaciones.
- En momentos críticos de la evolución de la enfermedad: empeoramiento, brotes
- Cuando existen trastornos emocionales y/o conducta.
- Cuando aparecen alteraciones en las relaciones familiares.
- Cuando se producen cambios en la persona como consecuencia de la enfermedad (pérdida de empleo, crisis en la pareja...)
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