Sintomatologia

La característica clínica más llamativa de la EM es su gran variabilidad. Sin embargo, las lesiones muestran predilección por ciertas partes del SNC.

El síntoma de comienzo más frecuente es la alteración de la sensibilidad (45%), sensación de hormigueo y acorchamiento, seguidos por la alteración motora (40%) mostrándose en forma de pérdida de fuerza en uno o más miembros, arrastre de uno o los dos pies al caminar, torpeza y debilidad en una o las dos manos.  Las alteraciones visuales por afectación del nervio óptico son también características, aunque algo más infrecuentes, como síntoma de comienzo (20%). El cerebelo se afecta inicialmente con menor frecuencia (15%) con incoordinación motora de los miembros o inestabilidad en la marcha. La afectación de los esfínteres o la aparición de síntomas de deterioro mental, son muy poco habituales.

Otros síntoma habitual en la esclerosis múltiple es la fatiga. Es uno de los síntomas más difíciles de tratar y de comprender ya que es invisible y subjetivo. Su aparición puede causar incomprensión entre la familia, los amigos y el trabajo. La fatiga en la EM suele ser totalmente desproporcionada a las actividades realizadas.

En una fase más avanzada de la enfermedad, en algunos casos, se dan alteraciones respiratorias, del habla y de la deglución.

A veces presentan alteraciones urinarias. Es importante que acudan al médico para paliar este problema que afecta mucho a la vida diaria del afectado, sobretodo en el aspecto social. Estas alteraciones se deben a las placas de desmielinización de la médula espinal. Se puede dar dificultad para iniciar la micción, necesidad de alcanzar rápidamente el baño, perdida involuntaria de orina o retención urinaria. Es importante dar una solución a estos problemas, para prevenir complicaciones.

Dibujo

Creado por:

J.Leon